La Forja de las Sombras: Guerreros de la Penumbra
La luz del crepúsculo teñía de anaranjado las calles adoquinadas de Jerez de la Frontera. Las campanas de la Iglesia de San Miguel resonaban en la distancia, mezclándose con el bullicio del mercado de abastos. Los colores vivos de los puestos, con frutas, especias y barriles de vino, creaban una atmósfera vibrante que contrastaba con las sombras alargadas proyectadas por los altos edificios. Entre los viandantes, Lucía Vélez caminaba con paso decidido. Su trabajo como mecánica le otorgaba una reputación peculiar entre los comerciantes: una joven huérfana que podía reparar cualquier máquina, pero siempre cargaba con una llave inglesa demasiado grande para su delgada figura. Aquella tarde, mientras ajustaba el sistema de vapor de una locomotora en la estación diseñada por el célebre Gustave Eiffel, un grito desgarrador cortó el aire. Las sombras en el suelo comenzaron a retorcerse como si fueran algo vivo, emanando de los arcos de hierro y cristal de la estación. Los pasajeros grit...